Cuando nos iniciamos en este hobby, solemos sentirnos atraidos por las numerosas opciones de aluminio que existen para nuestros coches, anodizados en una infinidad de colores bonitos y que aparentan dar un aspecto mucho más profesional a nuestros pequeños bólidos, aunque sean básicos y de iniciación como por ejemplo, un TT-01 de Tamiya o uno de los coches de la marca tan de moda llamada HSP (comercializada también bajo la famosa marca Ninco).
![yr_tt01_combo[1]](http://www.rcelectrico.es/wp-content/uploads/2011/03/yr_tt01_combo1-300x277.jpg)
Aunque su precio no parezca excesivamente elevado frente a las piezas originales de plástico de nuestro coche, lo cierto es que la gran mayoría de opciones de aluminio tales como trapecios producen un efecto adverso al esperado en nuestro coches, por lo que es recomendable no invertir ni un solo euro en estas pieza y mantener o en caso de necesitar repuesto, reparar nuestro coche con las piezas originales.
Especialmente el caso de los trapecios de suspensión de aluminio, su efecto es totalmente negativo. Aunque a nuestros ojos no lo lleguemos a apreciar, la realidad es que el plástico flexa y absorve muy bien las irregularidades del terreno, vibraciones y posibles impactos, al contrario que los de aluminio, que su rigidez causa una pérdida de estabilidad en nuestro vehiculo al tener un peor contacto con el suelo, transmite las vibraciones a otras partes del coche como rodamientos y tornillería causando incluso que se lleguen a pasar las roscas y lo que es peor, en caso de colisión es probable que rompas muchas más piezas de tu coche al llevar las opciones de aluminio en vez de las originales de plástico.
Otro gran defecto es que las piezas de aluminio tienden a doblarse, por lo que son causantes de desajustes en nuestros coches que acaban causando grandes quebraderos de cabeza porque es muy dificil conseguir que el coche funcione correctamente cuando no apoya igual por las cuatro ruedas.
Así pues, su único punto positivo radica únicamente en un mejor aspecto visual.
Si nos fijamos en los coches de los profesionales y de las carreras serias, veremos como absolutamente nadie utiliza piezas de aluminio en los brazos de suspensión, el único sitio donde se equipa en contadas ocasiones es en las manguetas, ya que aportan un pequeño extra de rigidez y fiabilidad.
Otro punto interesante a comentar es si realmente merece la pena opcionar un coche de iniciación. Bajo mi punto de vista existe un umbral económico que no puede superar el 25 ~ 40% del valor del propio coche. Es decir, un coche de 150€ no puedes gastarte más de 60€ en opcionarlo, es decir, lo más básico como pueden ser unos rodamientos, y pequeñas cosas esenciales que hagan trabajar mejor el coche.
Invertir más dinero en opciones es el equivalente a desperdiciar el dinero en un coche básico gastandote lo mismo que en un coche superior con un rendimiento muy inferior.
Comentarios recientes