«

»

Ene 18 2017

[Analisis] Prueba en pista del diferencial de Fenix Racing para F1

Hace unos días os hablé del diferencial de engranajes que sacó el fabricante italiano Fenix Racing para sustituir los utilizados de bolas en los coches de F1. Un diferencial totalmente legal y que promete un rendimiento espectacular, al menos esa es la teoría.

Me desplacé a las instalaciones de AMSA para probar el F1 en diferentes condiciones de pista, teniendo en cuenta que por la mañana el agarre es algo bajo y luego, tras aditivar la pista, con algo más de temperatura sobre el asfalto y más agarre por el paso de los coches durante el transcurso de la mañana, podría rodar en condiciones más favorables similares a las que encuentras un día de carreras.

Primero de todo, apliqué algo de aditivo a las ruedas y salí sin calentar las gomas, la primera sensación al dar gas fue increíble, la sensación de tracción absoluta sin un ápice de pérdida de prestación que suelen producir los diferenciales de bolas.

En el montaje utilicé aceite de silicona de 300.000 para darle viscosidad al conjunto y apreté bastante el diferencial. Durante algunas vueltas conduciendo sobre una pista delicada observé que en frenada el coche era extremadamente estable, en gas en cambio había que ser algo más progresivo porque la tracción era directa y no podías excederte y ser demasiado optimista con el gatillo.

Aunque la tracción sea algo superior, es más controlable. Cuando un diferencial de bolas patina, aunque sea levemente, provoca una falsa sensación de slipper que suele acabar con una de las ruedas centrifugando en exceso y provocando una pérdida de control o un trompo. Con este tipo de diferencial, si notas sobreviraje por exceso de gas, es más sencillo controlar el coche y evitar el trompo soltando un poco el gas.

En el paso por curva, el coche tendía a abrirse y girar poco, un síntoma evidente de que el diferencial lo había puesto demasiado duro. En un momento me acerqué a boxes y aflojé un poco la tuerca del diferencial, dejándolo al tacto parecido a lo que llevaba en el anterior diferencial de bolas, bastante suave. Volví inmediatamente a pista a proseguir con el test.

Ahora sí, el coche giraba en curva como a mi me gusta, y lo más importante, la tracción y el frenado se mantenían. Seguía siendo algo más crítico en el gas, en la frenada en cambio, podía permitirme frenar sin miedo y el coche aguantaba perfectamente sin perder el culo.

Más tarde con el paso de las horas y el resto de tourings rodando sobre la pista, el agarre general aumentó y el gatillo del gas empezó a dejar de ser un problema y empecé a exigirle más al coche y a rodar sin temores de ningún tipo al acelerador.

Tras varias pilas rodando con este nuevo diferencial, mi experiencia no puede ser más positiva. Si bien es cierto que el gatillo del gas puede llegar a ser un pequeño problema en situaciones de bajo agarre (que puedes tratar de solucionar buscando algo más de grip en el tren trasero por ejemplo ablandando muelles laterales) en mi caso particular lo veo compensado por la calidad de la tracción y frenada, y la posibilidad de rodar con un diferencial muy blando si la situación lo requiere sin que patine en ningún momento.

Este nuevo diferencial lo tenéis además disponible ahora en el distribuidor nacional RCMachines.

¿Qué opinas?